jueves, junio 05, 2014


Hechos repudiables
EL ESCÁNDALO DEL ACOSO y el silencio de la provocación
La denuncia de una estrella de cine se extendió como reguero de pólvora a los medios de comunicación y a través de ellos pasó al conocimiento de la opinión pública: se había cometido un acoso sexual en un transporte urbano. Un usuario del Metropolitano que se sentó detrás de la artista se había masturbado.
Una acción así merece el repudio de toda la ciudadanía a esos actos grotescos que son un ataque brutal contra una mujer y contra los buenos modales que deben existir en una ciudad, en las calles y en los medios públicos de transporte.
Sin embargo, frente a este suceso repudiable, quisiéramos comentar la conducta de algunos que, al rasgarse las vestiduras por la falta cometida, parecía que buscaban directamente el escándalo, para que el tema sea debatido, creando un ambiente que podríamos calificar de indignación farisaica, donde la hipocresía está presente, (aunque se esconda), para juzgar rápidamente como inmoral y perverso, al acosador y condenarlo. El cargamontón del consenso para hundir a alguien que se equivocó se ha convertido en una práctica habitual en nuestro país.
También habría que decir que si no hubiera sido una famosa actriz la denunciante, todo seguiría igual, ¡que mal! ¿Cuántas denuncias por acoso sexual tendrían que haber salido en los periódicos?
Todavía estamos muy lejos de lo que tendría que ser una sociedad bien organizada y sin embargo de este suceso habría que decir: “menos mal que una estrella de cine “levantó la liebre” y puso un tema de inmoralidad sobre el tapete, para que se pongan las medidas adecuadas”  Ojalá funcione, sin escándalo y con las medidas oportunas.

La multiplicación de los acosos y las provocaciones
Si realmente se quiere agarrar el toro por las astas habría que analizar el tema del acoso sexual en toda su amplitud yendo a las causas de estas desviaciones, ¿A qué se debe que ocurran estos atrevimientos vulgares y zafios en los seres humanos?
Antes de llegar al tema de la educación sexual en los hogares veamos cómo está nuestra sociedad, ¿qué es lo que se ve en las calles? ¿en qué condiciones se viaja dentro de la ciudad? y ¿qué hacen las autoridades?
Es de suponer, al analizar este suceso, que nadie caerá en la ingenuidad de pensar que este suceso fue un hecho aislado, que no suele ocurrir en los transportes públicos. Ya han aparecido otras denuncias y pienso que se podrían multiplicar por mil. No hay más que ver cómo se viaja en los transportes limeños. Si en el metropolitano ocurren esos acosos que será en las combis y en los micros, cuando vemos que la gente viaja apretujada durante largas horas.
En algunos países, donde han tenido problemas similares, las autoridades han decidido poner buses exclusivos para mujeres. Es una manera de evitar estos acosos en lugares donde no existe una educación sexual eficiente o no hay los medios adecuados para transportarse sin esos hacinamientos.
¿Los hombres son iguales a las mujeres?
También habría que decir que cuando ocurren estas cosas las mujeres suelen ser las víctimas, aunque luego se hable de igualdad de los sexos y no se quieran reconocer las diferencias entre los hombres y las mujeres. Estos hechos marcan también claramente las diferencias.
Cuando se trata de la represión, existe para los acosos sexuales de los varones, pena de cárcel, en cambio para la provocación sexual no hay sanción.
Aunque no es el caso que estamos analizando no está mal recordar que por las calles se ven mujeres de mal vivir que visten provocativamente desde el punto de vista sexual y se paran en las esquinas buscando clientes, y nadie dice nada.  También en las calles hay carteles con propagandas de mujeres en paños menores que están provocando sexualmente a los hombres, y allí continúan;  el mismo cine presenta  películas  porno y  otras donde no suele faltar alguna mujer sexi que llama la atención, no por su belleza y talento, sino por el sexo, provocando al espectador un deleite libidinoso, y todo eso está permitido. Llamarían puritano o retrogrado al que quisiera evitar esas imágenes. La televisión también comete abusos en ese sentido y a veces en horarios infantiles, como todos sabemos. ¿No hay acaso un exceso de permisivismo y una falta de criterio? También a través del Internet aparecen ofertas sexuales para que los usuarios busquen ese tipo de deleite ¿No están los hombres habitualmente bombardeados por  provocaciones sexuales?  
Es fácil darse cuenta, si nos fijamos bien, que la mayor parte de las provocaciones sexuales que hay en el mundo son femeninas. Las mujeres que se ponen en las esquinas presentan su cuerpo femenino y si son “hombres” también aparecen como mujeres….  La provocación sexual femenina que está dirigida al sexo opuesto se ha llamado siempre prostitución.
La exhibición pública femenina de provocación sexual es un tipo de corrupción contra la sociedad que afecta negativamente a las personas. Ese no puede ser el papel de ninguna mujer, por muchas que sean sus necesidades económicas. La salud de una sociedad reclama medidas para evitar el acoso de esas provocaciones que invitan a la prostitución, venga de donde venga. El querer se corrompe cuando se acosa y cuando se provoca, la intención es la misma.
La mujer debe ser el paradigma del amor limpio y ordenado que necesita la sociedad. La pureza y la maternidad le dan ella el gran  prestigio de ser mujer; no son las atracciones sexuales.
Para concluir nuestro análisis habría que decir, para el caso que nos estamos ocupando, que hay un agresor y una víctima. Lamentablemente hoy muchas mujeres son agredidas por hombres agresivos de malas costumbres y no existen las medidas de seguridad adecuadas para proteger a la mujer. No son solo los rateros, son también los acosadores que deambulan por las calles de Lima buscando a sus víctimas. Es necesaria una reorganización policial que sea eficiente para controlar estos peligros para las damas.
Agradecemos sus comentarios.

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