jueves, marzo 15, 2007

La violencia

En el cine, en la literatura y en los juegos

El Papa Benedicto XVI ha escrito una carta para la 41 Jornada mundial de las Comunicaciones Sociales en la que exhorta a los comunicadores para que quiten del mercado y no sigan produciendo películas, libros y juegos con contenidos de violencia.

“Toda tendencia a producir programas –incluso películas de animación y videos juegos- que exaltan la violencia y reflejan comportamientos antisociales, o que en nombre del entretenimiento trivializan la ualidad humana, es perversión” “Exhorto nuevamente a los responsables de la industria de estos medios para que formen y motiven a los productores a salvaguardar el bien común, a preservar la verdad, a proteger la dignidad humana individual y a promover el respeto por las necesidades de la familia” “Las parroquias y los programas escolares, hoy en día, deberían estar a la vanguardia en lo que respecta a la educación para los medios de comunicación social” (Mensaje de su Santidad Benedicto XVI para la 41 Jornada mundial de las comunicaciones sociales).

Comprobación:

  1. Existe en la sociedad una mentalidad que ha sido elaborada con distintos tipos de violencia que han llegado a través de los medios de comunicación (periódicos, revistas, literatura, cine, televisión). Este tipo de mentalidad ha crecido mucho después de 1970. Se da fundamentalmente en la gente joven y en algunas personas que pasan los 50 años de edad. Hay gente a que dice: “me gustaría ver una película donde corre sangre” . A muchos les parece aburrida una película sin violencia.

  1. A los que pasamos los 50 años de niños nos regalaban pistolas y flechas para jugar indios contra vaqueros. Siempre tenían que ganar los vaqueros. Veíamos esas películas donde morían miles de indios. Era una realidad muy lejana a la nuestra y era fácil que todo quedara en la fantasía de los juegos. Hoy es diferente. De todos modos no estuvieron bien esos enfoques, como tampoco el de las películas de guerra donde los perdedores parecían malos o tontos. Faltó una mejor educación para contrarrestar los efectos negativos de esos enfoques.

  1. Las películas luego fueron aumentando con escenas de violencia más descarnadas y atrevidas, (con odios, venganzas y muchas muertes). Empezó un cine donde los “malos” de antes se convertían ahora en héroes. El que más mataba y el más inmoral podría ser un personaje de muy buena pinta, atrayente y lleno de virtudes. En cambio el bueno y honrado parece ahora como tonto o desadaptado. En el cine y en la literatura de hoy es muy difícil distinguir el bien del mal. Tampoco se distingue fácilmente la ficción de la realidad. Parece que a drede se ha buscado confundir. Hoy mucha gente en sus actitudes juega a ser malo (también los os) porque les da vergüenza que los vean buenos. El lenguaje que emplean (dicen que es sincero y real) tiende a ser brusco y atrevido. La bondad podría parecer una debilidad.

  1. Se habla de la ura de la tolerancia como un logro importante de la época y la persona que no la tiene se la tacha de retrógrada, xenofóbica, fundamentalista o exagerada. Muchos no advierten que la palabra tolerancia para una gran mayoría es un disfraz para permitirlo todo, (incluido lo inmoral y lo que va contra la ley). El gran problema es haber dejado de lado la verdad. Dentro de los niveles de tolerancia preocupa mucho el de las personas buenas que permiten muchas cosas que no están bien (para ellos y para los demás) y no saben tener una actitud más coherente y correcta para cortar el mal. Se les nota con muchas dudas y vacilaciones. Temen pasarse de exigentes y que los tilden de exagerados, o que piensen que están fuera de la época. Quisieran acomodarse a las cosas y a la vida de la sociedad.

Opinión:

  1. Es necesario cambiar la mentalidad que es proclive a la violencia (ojo: estamos hablando de mentalidad no de la naturaleza humana que está dañada por el pecado y necesita siempre la ayuda de la gracia para curarse). Se trata de conseguir un modo de pensar coherente, que se llame a las cosas por su nombre.

  1. Promocionar literatura, películas y juegos que no inciten a la violencia. Eliminar de los ambientes educativos todo lo que incita o provoca la violencia (sin temor a exagerar). (películas, libros, juegos de computadora, juegos de niños: pistolas, armas, etc) Muchos se resistirán a tomar esta medida, les puede parecer una exageración. Habrá que demostrarles el error de sus actitudes, de ese modo de ver la realidad. Lo está pidiendo el Papa.

  1. Explicar en qué consiste la tolerancia. Para que exista una verdadera ura de la tolerancia hay que tener claras las nociones del bien y del mal, lo que es verdadero y lo que es erróneo. La verdad no es relativa (no da lo mismo ser bueno que malo). Lo malo o el error no pueden ser alternativas porque van contra el hombre. Si una persona está en el error hay que tratarla con cariño (comprenderla) pero al mismo tiempo es necesario hacerle ver que está en el error. Se debe ser comprensivos con las personas e intransigentes con los errores.

  1. Eliminar el lenguaje soez, vulgar y agresivo. No es necesario emplear ese lenguaje para hacerse el simpático o para sintonizar con ciertos ambientes sociales. La persona lisurienta suele ser violenta. Quien emplea un lenguaje vulgar para expresarse tiene un defecto arraigado que debe corregir. Se pueden decir las cosas claras y persuadir a los demás sin emplear lisuras.

Esperamos sus opiniones

2 comentarios:

Gustavo Renan dijo...

Hola como estan recien entro al conocimiento del blog y pense, como cristiano puedo utilizarlo.

Mi opinion es que cuando uno deja de hacer oracion o deja de ir a Misa, es mas proclive a la tentacion, mas debil a caer. Por eso, necesitamos de oracion, para no caer.

Yo llevo un grupo en la Universidad Catolica del Peru, en Lima, y he aprendido a ser tolerante con los chicos, pero no con los errores, creo que con eso no debemos ser tolerantes...que el enemigo se mete como un hilillo sutilmente.

Espero poder participar y aprender.

Saludos.

Gustavo.

Manuel dijo...

Muy bien Gustavo. Te felicito. Recién he podido contestarte a través del Block, creo que lo hice antes a través del e-mail. Por supuesto que puedes participar. Espero conversar contigo frecuentemente de los temas que aparecen en el blok. Espero tus sugerencia. Te encomiendo a Dios. Seguimos comunicándonos.