viernes, junio 20, 2008

¿PROMOCIÓN HUMANA? (Una sola página)

¡Autoestima!
¡Éxito profesional!
¡Capacidad económica!

¿Puede existir una promoción humana sin Dios?


Algunas respuestas:

  1. Algunos se indignarán por la pregunta y dirán: “¡Ya están estos fanáticos presionando con asuntos religiosos!”
  2. Otros se incomodarán y en un tono más “prudente” dirían: “¡Mejor no hablar de Dios al comentar estos temas!”
  3. También hay quienes no se incomodan que se mencione a Dios, pero solo como una referencia, como “un saludo a la bandera”.
  4. Y están los que afirman categóricamente que Dios debe estar presente en todos los temas que se refieren al hombre.

Algunas referencias:
1. En el Antiguo Testamento se dice: “¡Cómo se amotinan las gentes y las naciones hacen planes vanos! (Sal. 2).
2. En el Nuevo Testamento Jesucristo afirma: “Sin mí nada pueden hacer”
3. El Papa Juan Pablo II dijo en la plaza de armas de Lima: “Un humanismo sin Dios va contra el hombre
”

*Estas referencias: ¿pertenecen al ámbito de lo privado?, ¿son sólo para los católicos?, ¿podemos dejarlas del lado?, ¿podemos vivir como si Dios no existiera? ¿Implican un fanatismo? ¿las pronuncian las personas intolerantes y agresivas?


Algunas consideraciones:

  • La promoción del hombre sin Dios ¿no lleva a un gran egoísmo?
  • La autoestima sin Dios ¿no es para vanidad?
  • Las motivaciones del hombre que se quiere promocionar sin Dios no serán solo: el deseo de destacar para sobresalir sobre los demás, el deseo de ganar mucho dinero para tener más poder, el deseo de ser aceptado en la sociedad para tener éxito. ¿Esto lleva a la felicidad?, ¿se está realmente promocionando al hombre?
  • Decirle al hombre: ¡Tú puedes!, ¡Tienes que valorarte tú mismo!, ¡debes buscar la excelencia para tener éxito! ¿Es suficiente para desarrollar el talento humano y conseguir su progreso?
  • ¿Es correcto separar el ámbito de Dios (tenerlo como algo privado que se respeta) del ámbito del trabajo y las relaciones sociales?
  • Cuando uno acude a Dios: ¿no hay acaso un vuelco en la propia vida?, ¿no orienta toda su actividad para servir a los demás?, ¿no deja de pensar en sí mismo para pensar en la ayuda que tiene que prestar a los demás?, ¿no está dispuesto a comprender y a perdonar siempre a su prójimo? ¿no es esto progreso humano y verdadera autoestima?
  • El hombre que ha podido desarrollar una verdadera autoestima es una persona generosa que se encuentra todo el día ayudando y sirviendo a los demás. Es testigo de ese maravilloso amor que tiene que le hace querer al prójimo de verdad sin pensar en sí mismo. ¡Qué difícil es conseguir todo esto –por no decir imposible- sin la ayuda de Dios!

Agradecemos sus comentarios

sábado, junio 07, 2008

¿ES PECADO FUMAR?

1. Los criterios con respecto al cigarrillo han ido variando en todo el mundo y también los hábitos de fumar se han ido reduciendo en los últimos tiempos.

2. Las causas de estas variaciones se deben a las campañas que se han hecho a nivel mundial contra el tabaquismo sustentadas por los avances de las ciencias médicas y otros argumentos de índole ecológica.

3. Hace unos años las leyes obligaron a que las empresas de tabaco pusieran, en letra pequeña, en cada cajetilla: “puede ser un peligro para su salud”, ahora las leyes han aumentado la exigencia: “fumar es dañino para su salud”

4. A lo largo de los años empezaron a restringir, poco a poco, el consumo de tabaco. Se establecieron Zonas para fumadores, en los aviones, restaurantes y lugares donde se pensaba que podría ser molesto para otros.

5. A nivel científico fue creciendo la recomendación de no fumar. En muchos foros del mundo, prominentes médicos advertían de los peligros para los fumadores y para las personas que estaban cerca de un fumador (fumadores pasivos).

6. Las campañas fueron multiplicándose por todo el mundo. Impresionó mucho cuando el elegante cow boy que actuaba para la propaganda de “Marlboro” subido en un caballo veloz, murió de cáncer al pulmón, por ser adicto al tabaco. En el Perú también golpeó mucho la muerte de un famoso actor de televisión que había sido un empedernido fumador. Antes de morir hizo una potente campaña satanizando al tabaco como si fuera una de las plagas de Egipto.

7. En los últimos años se prohibió fumar en los aviones y en los lugares públicos. Y así cada vez, los fumadores tienen menos espacio en este mundo, mientras los opositores del tabaco se aventuran a decir que están en extinción. Los “verdes” que se autoproclaman defensores de la ecología, son los principales enemigos del tabaquismo.


¿Cómo empieza un fumador?

1. En el siglo pasado fumaban fundamentalmente los hombres y alguna que otra mujer como excepción. Estaba muy mal visto que una mujer fumara (ahora parece que fuman más que los hombres).

2. El fumar estaba relacionado con una figura varonil. El chico que empezaba a fumar se sentía “más hombre”. Casi marcaba una nueva etapa de su vida, que era dejar la infancia.

3. Las primeras pitadas solían darse entre los amigos. Los mayores se sentían como los maestros de los más jóvenes que se iniciaban con cierto temor en la aventura de fumar, hasta que pudieran hacerlo con soltura. Se imitaba hasta los modos (como había que agarrar el cigarrillo, el “toquecito” que había que darle, cómo encenderlo al tiempo que se hacía la primera aspiración y luego venía algo muy importante: saber expulsar el humo con elegancia. El que tosía o se atosigaba con el humo era mirado como inútil). Todo el tema, desde luego, estaba lleno de situaciones de vanidad.

4. Otros empezaron a fumar por curiosidad o porque pensaron que ya era hora de iniciarse en ese placer de “personas distinguidas”, al menos así lo presentaban las propagandas y estaba hasta en las letras de las canciones: “fumar es un placer genial…”

5. Vendían tabaco rubio y negro. Los había muy baratos al alcance de todos los bolsillos. Los más pobres querían emular a los pudientes y conseguían un solo cigarrillo de los que vendían a granel. Otros, más pobres, recogían los puchos arrojados a medio fumar para darse el placer de una sola bocanada.

6. Así vivía el mundo que estaba lleno de fumadores. En algunos ambientes el humo era tan cargado que casi no se veía a la gente.


¿Qué suelen decir los fumadores?

1. Que es una exageración todo lo que se está haciendo contra ellos. Muchas personas han vivido toda su vida fumando y no les ha pasado nada; además “de algo hay que morir”, al final todos nos vamos a morir.

2. Dicen también que muchas autoridades de nuestra sociedad se preocupan mucho de los efectos negativos del tabaquismo y no se preocupan tanto de otros males sociales que son mucho más graves (la prostitución, la pornografía, el alcoholismo, la ludopatía) y de otros problemas que son mucho más graves como el aborto, la violencia callejera, el terrorismo.


¿Qué podemos decir del cigarrillo y de los fumadores?

1. Los fumadores tienen razón cuando afirman que en nuestra sociedad se le debería dar más importancia a los otros males sociales que al tabaquismo y que en estas campañas, efectivamente, hay una exageración.

2. Nuestra sociedad es permisiva para muchos males que ocasionan daños irreparables y sin embargo está logrando avanzar con bastante éxito en la eliminación del tabaquismo. Si pusiera al menos el mismo esfuerzo en combatir los otros males sería algo muy bueno.

3. Con respecto a los fumadores tendríamos que decir que entre ellos se encuentran personas muy buenas y distinguidas, competentes en sus trabajos y correctos en su vida familiar, cosa que es muy difícil encontrar en las personas atrapadas por los otros males sociales (pornografía, prostitución, alcoholismo, ludopatía, violencia, terrorismo, etc.).

4. La diferencia está en que el cigarrillo no afecta directamente la voluntad tal como lo hacen los otros males. El hombre que fuma puede permanecer en el bien y cumplir con sus trabajos y compromisos.

5. Sin embargo el cigarrillo puede afectar la salud del fumador y de las personas que están cerca como también al alpinista y a los que están a su lado le puede afectar las condiciones de la montaña (frío, tormenta, aluviones), o al corredor de carros y a los espectadores les afectaría bastante si ocurre un accidente. Son situaciones de riesgo que se pasan y que también se podrían evitar.

6. Los que hemos dejado de fumar solemos estar bastante contentos de haber tomado esa decisión. Nos gustaría que otros también se animen. No hay ningún argumento a favor, más que la libertad del placer, que defienda la bondad del cigarrillo. Existen más bien argumentos en contra que son cada día más contundentes, sin las exageraciones de los extremistas.

7. El sentido común y la prudencia le deben advertir al que de ninguna manera debe fumar por tener ciertos problemas que podrían derivar en un daño irreparable. Tuve que enterrar a un amigo al que todos le advertíamos que no fumara, pero él, terco sin argumentos, murió en su ley.

8. Es pecado lo que se opone a la ley de Dios. El 5to. mandamiento dice: No matar. Los vicios que hacen daño al organismo estarían catalogados dentro de este mandamiento. Si el que fuma no debería fumar porque le hace daño estaría pecando contra este mandamiento. Al que parece que no le hace daño podríamos animarle a que mejor se aleje del tabaco (por todo lo que se dice), como le diríamos a un familiar que le gusta mucho el deporte de aventura: “ten cuidado porque estás arriesgando tu vida… no vaya a ser que…. Tú verás". Siempre es bueno respetar la libertad de los demás.

…y ustedes, ¿qué piensan? Agradecemos sus comentarios.

Atentamente
P. Manuel Tamayo

lunes, mayo 26, 2008

UN FUTURO PROMETEDOR
CON LAS HUMANIDADES COMO PRIORIDAD


1. En los países de América Latina se vislumbra un futuro prometedor porque, igual que en los Estados Unidos, se está formando, en las universidades, a muchos más jóvenes para las carreras humanísticas y hay un atractivo cada día más grande para esas carreras.

2. Al mismo tiempo, en las universidades más prestigiosas, se está dejando de lado el manido criterio de los que pensaban que formar humanistas (filósofos, psicólogos, historiadores, literatos), era una pérdida de tiempo, en un mundo que va creciendo con la tecnología.

3. La misma historia demuestra que la dirección del mundo la han orientado los humanistas, (filósofos, teólogos, juristas, maestros, etc.), a ellos se añaden los científicos, técnicos, las demás profesiones que están al servicio del hombre. Se añade también la religión, con los aspectos doctrinales sobre la finalidad del ser humano.

4. Podemos observar claramente que en los países donde hubo una clara evangelización cristiana hubo también progreso y desarrollo. Los evangelizadores contribuyeron a conseguir la cercanía y unidad con los que eran evangelizados. En el caso del Perú podemos afirmar que nuestra identidad proviene de una mezcla entre la cultura incaica y la española.

5. En cambio cuando observamos la reciente cultura de la Tolerancia, (sobre todo en Europa, aunque también en Estados Unidos), no podemos afirmar que se está produciendo una unidad y una cercanía entre los inmigrantes y los habitantes europeos. Se están creando más bien sociedades antagónicas con serias divisiones, que podrían generar situaciones de violencia imparables e irreparables.

6. Por otro lado el individualismo relativista y la autonomía de la conciencia están creando situaciones muy difíciles que “claman al cielo” (divisiones familiares, destrucción de la familia, pesimismos y depresiones constantes, pérdida de valores, inseguridad creciente, alcoholismo, drogadicción, ludopatía). Estas situaciones van creciendo en los países del primer mundo donde existe un fuerte economicismo, como si el dinero fuera a arreglar todos los problemas, o como si la felicidad existiera solo, o pudiera llegar, por la bonanza económica.

7. Los planteamientos de los países en vías de desarrollo no escapan de esos planteamientos economisistas que van alejando al hombre de los valores trascendentales y van creando más agnósticos. El Papa Benedicto XVI ha dicho: “Una sociedad, cuyo orden público viene determinado por el agnosticismo, no es una sociedad que se ha hecho libre, sino una sociedad desesperada, señalada por la tristeza del hombre, que se encuentra huída de Dios y en contradicción consigo misma” (J. Ratzinger “mirar a Cristo”, p. 82).

8. El recordado Papa Juan Pablo II no hablaba de una futura cultura de la tolerancia sino de una futura civilización del amor. La Iglesia nos recuerda que debemos amar al prójimo. No podemos pararnos en la tolerancia. La tolerancia podría admitirse como un punto de partida pero hay que pasar rápidamente al amor: comprender y querer de verdad a las personas.

9. También Juan Pablo II nos instaba para hacer una nueva evangelización de Europa, Estados Unidos y Canadá. Son países que tienen raíces cristianas y ahora se han quedado dormidos. Fue muy importante y significativa la última visita de Benedicto XVI a los Estados Unidos. Tuvo una gran repercusión en los católicos de ese país.

10. Como conclusión a estas consideraciones podemos afirmar que tienen más esperanza de futuro los países que cultivan las humanidades y continúan buscando la verdad del hombre, su papel y su destino. En cambio se irán quedando atrás, e irán hacia la autodestrucción, los que se contentan con una visión tecnológica y materialista de la vida. Decía en famoso Cardenal Newman: “Un poco de cultura nos aleja de Dios y un poco más de cultura nos hace volver a El”

Agradecemos sus comentarios
Atentamente
P. Manuel Tamayo

martes, mayo 20, 2008

SOLEDAD: EL CASTIGO DE LA INDIVIDUALIDAD

¡La pena de sentirse incomprendido!

¡La tragedia de sentirse solo!


Acabamos de leer en los diarios que Hedviga Golik murió, en un país europeo, hace 42 años, cuando se preparaba a tomar una taza de té, mientras veía un programa en su televisor blanco y negro. (año 1966).

Recién la encontraron hace unos días (mayo del 2008) cuando la policía entró en su habitación. Todo estaba como hace 42 años. La habían dado por desaparecida y a nadie se le había ocurrido ubicarla en su apartamento.
Todo el mundo está conmocionado por este macabro descubrimiento.

1. Después de leer la noticia vienen las interrogantes:
  • ¿no tenía familiares que vieran por ella?, y sus amistades…¿no aparecieron?, y los vecinos…¿no sospecharon nada?, ¿puede ser posible que nadie haya tenido interés por ella…?

2. Por lo visto Hedviga vivía en la soledad total.
  • ¿vivía tranquila, metida dentro de su mundo (su departamento y su televisor)?. ¿Cuánta gente vive así actualmente?, ¿realmente son libres? ¿Se puede ser feliz viviendo solo, sin tener a nadie cerca?

3. Un porcentaje elevado de personas que se encuentran solas caen en depresiones (desánimos y tristezas agudas) y terminan suicidándose. Se sienten inútiles o incomprendidos, no encuentran un sentido a sus vidas y en un momento de desesperación se quitan la vida.



De acuerdo a estas realidades habría que recordar lo siguiente:

1. El hombre es un ser social que necesita relacionarse constantemente con los demás.

2. Necesita siempre amar y ser amado. El primer ámbito de sus relaciones de amor es la familia.

3. Todo hombre debe defender la familia. Es necesaria para la formación normal de las personas, para que éstas puedan ser estables y equilibradas y para que sean felices.

4. La individualidad es un error. La persona que piensa que es libre porque hace lo que le da la gana termina siendo el más esclavo de todos. “La libertad no es la facultad para desentenderse de… es la facultad para comprometerse con…” (Juan Pablo II, “Memoria e identidad” p. 61).

5. Son penosos los malos consejos de una sociedad relativista: “libérate”, “sepárate”, “no tienes porqué comprometerte”, “preocúpate de ti mismo” Este tipo de consejos fomenta la autonomía de conciencia, la individualidad, la desobediencia, la ruptura de compromisos y pueden ser, a la larga, los causantes de las depresiones y de la soledad.

6. Habría que volver a los consejos de siempre: “quiere mucho a tus padres y a tus hermanos” , “llega temprano a la casa para que disfrutes con tu familia”, “se fiel a tus compromisos de amor”, “si siembras amor recogerás amor”, “amor con amor se paga”, “el mal se ahoga con la abundancia del bien” “un amigo es un tesoro”

domingo, mayo 11, 2008

El Relativismo y los monstruos de hoy

Los que han dejado de lado la búsqueda de la verdad y ya no quieren luchar para hacer el bien y evitar el mal, están sufriendo las consecuencias de esos desaciertos.

Josef Fritzl, “el monstruo de Austria” , (los austriacos y todo el mundo lo llaman así a pesar de la “cultura de la tolerancia”), ha dicho, con todo desparpajo, que él no es un monstruo porque no mató a su hija y a los 7 hijos, que con ella había tenido, pudiéndolo hacer; solo tuvo una relación incestuosa secuestrándola durante 24 años en un sótano porque tenía una adicción sexual y con los hijos enfermos, había tomado la decisión de llevarlos al médico, arriesgándose a ser descubierto.

¿Qué puede haber en su cabeza?, ¿qué pudo haber ocurrido con su educación?, ¿Se olvidaron de formarlo bien?, ¿Nadie se preocupó de él?, ¿no recibió cariño?, ¿su esposa no sospechaba nada?, ¿pudo engañar a todos con su doble vida?, ¿a nadie le importó nada lo que hacía?

Si decimos que la verdad es relativa y nos alejamos de las nociones del bien y del mal, esta conducta podría ser también una alternativa. El único punto que entraría en discusión es la libertad de la hija violada. Si ella hubiera aceptado todo (porque todo empezó a los 18 años) los partidarios de la libertad absoluta o los de la autonomía de la conciencia tendrían que aceptarlo.

Sin embargo todos están aterrados de estas monstruosidades o degeneraciones a las que puede llegar un ser humano. Son situaciones que no se pueden tolerar, como la de los pedófilos o la de los terroristas, que tampoco pueden ser alternativas, bajo ningún concepto.

¿no es importante la educación y la formación de la conciencia de las personas?, ¿seguirá el mundo colaborando con la existencia de más monstruos?


Esto demuestra una vez más que es imposible vivir sin tener en cuenta la ley universal de los primeros principios, escrita en la misma naturaleza humana y que está explícita en los 10 mandamientos.

La falsa cultura del relativismo, de los partidarios de la libertad absoluta y de la autonomía de la conciencia, nos está haciendo pagar facturas con costos muy elevados y penosos. Lo que empezó como una revolución contra los criterios morales de conducta está terminando en una tragedia generalizada con efectos devastadores.

Para botón de muestra basta un ejemplo: En el Perú se está aprobando una ley para que los matrimonios puedan divorciarse rápidamente, sin embargo en nuestro país siguen existiendo muchas trabas burocráticas para otros asuntos que deberían resolverse de inmediato (sigue vigente la coima y la piratería).

Si la Iglesia no permite el divorcio, una de las razones es el daño, muchas veces irreparable, que se hace a la familia y fundamentalmente a los hijos. Todas las personas deben estar de acuerdo con defender la unidad de la familia (eso es lo fundamental). Si un matrimonio se pelea y tiene fácil el divorcio, se pueden cometer muchas torpezas sin que de tiempo a reflexionar.

Esta ley puede no afectar al que tiene una buena formación de su conciencia porque él, aunque exista la ley, no se va a divorciar, (pueden haber excepciones que confirmen la regla). En cambio esta ley perjudica fundamentalmente al ignorante y al que tiene poca cultura, porque se le está dando sin mayor trámite una facilidad para que rompa su matrimonio y pueda producir daños irreparables a sus hijos. En este sentido la ley es anti social.

Las leyes existen para el bien común y por lo tanto éstas deben cuidar que no se tomen decisiones precipitadas que afectan la libertad y felicidad de los ciudadanos y en especial de los más necesitados (los niños y las personas enfermas).

El hacer las cosas a la ligera permite muchos descuidos, que a la larga pueden producir situaciones de degeneración y monstruosidad por la ausencia de la formación moral de las personas. Si no queremos que se repitan esas situaciones terribles que “claman al Cielo” formemos bien las conciencias de las personas en un clima de amor y de respeto dentro de la familia y la escuela.

Agradecemos sus opiniones en el blog

Atentamente
P. Manuel Tamayo

domingo, abril 27, 2008

CELULARES & CONDUCTA

1. Es impresionante el despliegue y la acogida que han logrado en el mundo los teléfonos celulares. Hay cientos de modelos de todo tipo y tamaño. Cada aparato aparece con sus guías e instrucciones que explican la cantidad de funciones que tiene y la gente los aprende a manejar con una sorprendente destreza.

2. En los manuales e instrucciones no aparecen, lógicamente, otras implicaciones que tiene el uso de los celulares en las relaciones humanas y que van más allá de la simple destreza para manejar los aparatos.

3. Como en todo lo demás, el uso de los aparatos depende fundamentalmente de las personas, pero se debe tener en cuenta que, en el caso de los celulares, se trata de la comunicación entre las personas y un mal uso podría tener consecuencias lamentables en las relaciones humanas (pérdidas de amistades, de trabajos. Decepciones, alejamientos, etc).

4. El interlocutor que llama, o que es llamado, está observando nuestra conducta a través de las actitudes que tenemos en el modo de contestar o de comunicarnos con él. No estaría mal fabricar un manual para graficar con más claridad lo que podría ocurrirnos si no tenemos una buena conducta en el uso del teléfono celular.

5. Cualquier educador nos diría que una persona debe luchar para portarse bien en todas las situaciones de su vida y que además ser educado y respetuoso con los demás se debe al aprecio que se tiene por las personas que uno trata habitualmente. En uno que se porta bien no deberian existir situaciones de hipocresía, o actuaciones frente a los demás cuidando solo la apariencia (vid. Blog: “¿Educar para ser o para actuar?”).

6. Ser educado es compatible con el aprovechamiento del tiempo. No está reñido ser personas muy ocupadas con la amabilidad y el respeto que se debe a las personas que tratamos (también a través del teléfono). En otras palabras ser educado no significa estar disponible para hablar cualquier hora con la gente que nos llama.

7. De acuerdo a estos criterios podríamos diseñar un pequeño manualito que nos indique cómo debería ser nuestra conducta en el uso de los teléfonos celulares. Trataremos de resumirlo en los siguientes puntos.



LOS ESCLAVOS DEL CELULAR

• Son los que viven pendientes y son dependientes de las llamadas que reciben y que hacen. (a toda hora se les ve con el teléfono en la oreja).

• Los que nunca apagan su teléfono y cuando suena no les importa interrumpir cualquier actividad para contestar (no les preocupa molestar o distraer a los demás).

  • Es penoso ver personas que se pierden los asuntos que deberían estar atendiendo (una clase, una conferencia, una reunión, un espectáculo) porque contestan siempre el teléfono.
• El que usa el teléfono habitualmente para conversar mucho rato con alguien o admite conversaciones largas de su interlocutor.

• Los que educan para vivir siempre pendientes del teléfono y llaman con exageración a toda hora (pueden haber situaciones de emergencia que son excepción).

• Los que se desesperan si no tienen un teléfono a mano.

• Los que se han enviciado con los juegos o se han encerrado en los mundos que pueden traer esos aparatos y viven realmente incomunicados del mundo real. (efecto similar al que se podría tener con el mal uso de las computadoras o de las agendas electrónicas).


MALA EDUCACIÓN

• Llamar habitualmente sin dejar el remitente (no podemos devolver la llamada porque sale “DESCONOCIDO”)

• No contestar, por sistema, las llamadas que se reciben. (no querer usar teléfono celular e incomodar a los que quieren buscarlo a usar sistemas que ya no son habituales).

• Rechazar habitualmente las llamadas sin que haya un motivo que justifique ese rechazo.

• No llamar nunca a nadie y esperar siempre que tome la iniciativa el interlocutor.

• Habitualmente no tener saldo y timbrar para que lo llamen a uno.

• Estar habitualmente de mal humor y no tener ganas de hablar con nadie (se maltrata la gente y se cortan las llamadas sin medir el costo que puede tener esa actitud de irreverencia).

• Usar el teléfono de una manera impropia: para acosar, amenazar, maltratar o engañar a una persona, (algunas veces podría ser la cobardía de no dar la cara).



BUENA EDUCACIÓN

• Apagar el celular cuando se está en reuniones o eventos con otras personas.

• Contestar las llamadas que quedaron grabadas cuando estuvo apagado el celular (al menos enterarse bien de quién llamó). Pensar que si un amigo o conocido no recibe nuestra respuesta, si no hay un motivo que lo justifique, puede alejarse de nosotros (perdemos prestigio frente a él). A la gente se la conoce porque contesta o no contesta.

• Cuando está encendido el celular se supone que uno está en disposición de contestar, a no ser que algo se lo impida en ese momento (una conversación, o estar manejando). Si no puede hacerlo en ese momento tratará de contestar cuanto antes y pedir disculpas por haber rechazado antes la llamada. (con excepción de aquellos que llaman de una manera impropia).

• A los que llaman tenemos que tratarlos con amabilidad y ayudarlos para que usen bien su llamada. Alguna vez habrá que decirles que ese tema mejor es no hablarlo por teléfono. Con nuestra actitud los que llaman deben entender que a unas horas estamos trabajando, a otras horas descansando. Que existen horas en las que nos pueden llamar con más amplitud y que fundamentalmente el teléfono está para quedar en vernos, recordar alguna cita o informar de alguna noticia y poco más.

• Tener siempre en cuenta algo que le dicen a los que salen en la televisión: “Aunque solo veas una cámara frente a ti piensa que te están observando miles de espectadores” Hay que tener en cuenta que el teléfono no es solo un aparato hay una persona detrás que quiere hablar con nosotros.

• El teléfono bien usado es un medio muy bueno para lograr una mejor comunicación con nuestro prójimo y mejorar nuestras relaciones humanas.

Agradecemos sus comentarios

Atentamente
P. MANUEL TAMAYO

lunes, abril 14, 2008

Para los católicos practicantes

¿Está bien confesarse durante la Misa dominical?

1. Algunos dicen que no es correcto confesarse durante la Misa dominical porque los fieles que lo hacen habitualmente no escuchan bien la Santa Misa (Están haciendo su examen de conciencia y están pendientes del turno de confesión –a veces hay colas- y pueden estar demasiado tiempo en esos afanes sin escuchar la Misa de Precepto. Además durante las confesiones en la Misa hay un trasiego constante de gente que distrae a los demás y al mismo sacerdote celebrante.

2. Otros dicen que es la única oportunidad que tienen para confesarse. Que es un mérito acercarse a la confesión cuando hay muchos católicos que ya no se confiesan. En unas estadísticas recientes de los Estados Unidos, con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a ese país, se afirma que el 50 % de los católicos norteamericanos nunca se confiesan. (Habría que conocer el porcentaje en el Perú).

3. También afirman que actualmente es muy difícil encontrar confesores, que en muchas parroquias ya no confiesan y que además la vida es tan intensa que no hay tiempo disponible solo para ir a confesarse (se pueden perder varias horas y no tener éxito). Para muchos el domingo es casi la única oportunidad.

¿Qué dice la Iglesia?

4. En cuanto al deber que tienen los sacerdotes de confesar a los fieles el Código de Derecho Canónico dice: “Todos los que por su oficio, tienen encomendada la cura de almas, están obligados a proveer que se oiga en confesión a los fieles que les están confiados y que lo pidan razonablemente; y a que se les de la oportunidad de acercarse a la confesión individual, en días y horas determinadas que les resulten asequibles. (CIC n. 986).

5. En cuanto a la orientación de los fieles, la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos emitió la Instrucción Redeptionis Sacramentum con fecha 25 de marzo del 2004 y dice en el n. 86: “Los fieles deben ser guiados con insistencia hacia la costumbre de participar en el sacramento de la penitencia, fuera de la celebración de la Misa, especialmente en horas establecidas, para que así se pueda administrar con tranquilidad, sea para ellos de verdadera utilidad y no se impida una participación activa en la Misa…”

Reflexiones y sugerencias:

1. La Iglesia señala como obligación el deber que tienen los sacerdotes de oír confesiones en días y horas determinadas; o sea que deben haber horarios establecidos para atender confesiones en las distintas parroquias.
2. También la Iglesia señala que es importante recibir a los fieles fuera de la Santa Misa para poder “administrar con tranquilidad…” Es decir orientar a los fieles para que puedan tener el día de su confesión una dirección espiritual con el sacerdote que les confiesa.

3. En los devocionarios existe, para ayudar a los fieles, una preparación para la Misa y una preparación para la confesión. El católico que quiera vivir bien su religión se esmerará para recibir bien los sacramentos.

4. La Iglesia orienta a los fieles para que no se confiesen con prisa, de una manera ligera. También se da facilidad a los fieles para que puedan hacerlo los días de precepto que acuden a la Misa dominical. (cuando necesitan confesarse con urgencia para poder comulgar) Lo que ocurre es que muchas personas se han acostumbrado a utilizar esos momentos para su confesión habitual. ¿Esta facilidad está resultando conveniente para que la gente realmente se confiese como deben hacerlo?

5. Una primera sugerencia sería hacer conscientes a los católicos para que se esfuercen y busquen confesarse fuera de la Misa, en otros horarios. (No estaría mal que a través del Internet se sepan los horarios de confesiones que hay en las Iglesias). Lógicamente todas las parroquias deben publicar, en el tablón de anuncios, los horarios de confesiones que tienen.

6. A los que se confiesan los domingos durante la Misa les preguntaría: ¿Se están confesando bien?, ¿Oyen bien la Santa Misa?, ¿No es verdad que vale la pena hacer un esfuerzo para ir al confesor en otro momento?

7. Otra sugerencia es que los sacerdotes confiesen una hora antes de la Misa dominical y se retiren al inicio del ofertorio y así se ayuda para que todos participen y vivan bien la Santa Misa.



Esperamos sus comentarios

Atentamente
P. Manuel Tamayo

domingo, abril 06, 2008

EDUCACIÓN PARA ACTUAR O PARA SER


1. Todo el mundo afirma que la educación está en crisis y son pocos los que aciertan con lo que se debe hacer para revertir este problema.

2. Uno de los desaciertos es haber perdido la verdadera finalidad, (qué es lo que realmente se debe conseguir con el educando): ¿que sea una persona buena o que encuentre un sistema para salir airoso?

3. Al perder la finalidad, la educación se queda a mitad de camino o se queda en unos aspectos que son secundarios: Instrucción, capacitación, cumplir con unos requisitos, “lealtad” a unas personas en unos procedimientos…

4. También puede ocurrir que la educación se convierta en una “tapadera” (adoptar unas formas para salir del apuro). Un sistema para que las cosas salgan, sin que importe mucho lo que hay en el fondo de las personas.

5. Si alguno de nosotros ha visitado un set de televisión cuando se está grabando un programa, habrá observado que cuando termina el artista, se enciende la luz de un cartel que dice: “aplausos” y todas las personas que están en el set deben aplaudir, si se trata de un programa cómico hay otro cartel que dice: “risas” todos obedecen a esas indicaciones.

6. Los sistemas modernos tienen grabaciones de aplausos, risas y otras manifestaciones, para usarlas cuando sea necesario y así engañar a los televidentes haciéndoles creer que hay mucho público y que todos aplauden porque están contentos con la actuación.

7. Para un programa de televisión se podría tolerar ese sistema, que no tendría tanta trascendencia para la vida y felicidad de los televidentes.

8. También hemos visto a nivel de Estados o gobiernos algo parecido con la propaganda política, (para que se vea que el gobierno está en todo). Es fácil exagerar e inflar los números, o contratar gente para que parezca que han venido muchos a las reuniones o a las manifestaciones políticas.

9. En algunos Estados totalitarios donde se había restringido la libertad se enseñaba a los visitantes lo que querían que se viera (no la realidad). Esta actitud la solemos tener los seres humanos: queremos enseñar solo lo que queremos que se vea. También se podría educar (equivocadamente), para que la gente enseñe, engañando, solamente las cosas que le benefician.

10. También en algunos Estados totalitarios hemos visto grandes desfiles y manifestaciones de gente obligada o comprada para defender unos ideales o principios políticos. Se exige un compromiso de lealtad totalmente formal. Lo importante es ir y gritar a favor. (aunque uno no esté realmente de acuerdo).

11. Hoy algunos miden la lealtad solo como el compromiso de estar en la línea de los ideales que los unen, (argollas, mafias…) . La lealtad interior, que es verdadero amor, puede estar faltando y se cubre perfectamente con un maquillaje que refleja “idoneidad”, apariencia de estar unidos (lo que les une pueden ser intereses egoístas). La ayuda entre ellos podría ser “tapar” la verdad.

12. Recuerdo de niño en el colegio a un profesor que siempre le hacían bulla en la clase y cuando se acercaba el director (que controlaba la disciplina), nos solía decir equivocadamente: “pórtense como personas y no como lo que son” . De niños nos parecía que ser persona era algo distinto a nuestra naturalidad y por lo tanto que los buenos modales y la disciplina eran algo que te ponías, como una chompa, algo que no era natural, algo impuesto. Quizá muchas personas se encuentran ahora en esta situación porque piensan que el orden, la disciplina y la ley no tienen nada que ver con la naturalidad (con lo que uno realmente es).

¿ACTUAR PARA PARECER BUENO O SER REALMENTE BUENO?


13. Un “cáncer “ que hay que combatir en la educación es el de los que educan para que las persona actúen.

14. Un síntoma de poder padecer de esa enfermedad es cuando nos preocupamos más por lo que hace o no hace la gente que por la misma gente. Quisiéramos que la gente haga algo o deje de hacer algo y no que sean mejores.

15. O también cuando perseguimos más que algo se haga bien y nos olvidamos de seguir a las personas para que sean buenas. (Enfados, gritos, exigencias descarnadas). Y cuando no salen las cosas queremos expulsar a las personas.

16. Todos estamos de acuerdo en que puede haber un progreso material, técnico y científico y al mismo tiempo una decadencia espiritual muy grande. ¿No es la educación la que debe lograr el progreso y desarrollo de la persona completa, en todos sus aspectos?

17. El mundo parece un gran teatro con muchos actores. Actúa el que no es sincero y miente, actúa el que se preocupa demasiado por las formas y no ve el fondo, actúa el que maquilla las cosas y les pone una escenografía para que se vea de otra manera, actúa el que tiene deseos de quedar bien con todos y siempre está pensando en el qué dirán.

18. Enseñan a actuar los maestros que cuidan solo los aspectos externos de sus alumnos: que se vea bien, que sea presentable, que se pueda enseñar, que se tenga en cuenta solo cuando están en el colegio, (cuando estén solos que hagan lo que les de la gana…) Se preocupan más por el cumplimiento de un reglamento o un sistema que de los propios alumnos. Para ellos el alumno bueno es el que cumple con las reglas, saca buenas notas y eso es suficiente.

19. Es necesario “curar” este cáncer y educar para que las personas sean buenas. Hay que entrar en el ámbito del ser (que sean personas, que tengan virtudes, que quieran el bien).

20. Educar es persuadir a las personas para que quieran el bien y sean buenas. Se debe entrar en el ámbito del querer y educar allí. El educando debe estar convencido por la enseñanza que se le ha dado (no obligado, ni comprado) y que ha asimilado. Ha captado el valor de las cosas y por la formación que ha recibido actuará con sentido común.

21. No es correcto, ni inteligente incentivar a las personas para que hagan algo sin conseguir que realmente lo quieran, (“si vas a Misa te invito un helado, si le das un beso a tu mamá te doy una propina…”) Mucho menos cuando se trata de una obligación que deben cumplir. Hay que educarles para que entiendan las motivaciones trascendentales y se muevan por ellas (servicio, sacrificio, amor).

22. La garantía de la perseverancia personal en el compromiso con el bien refleja la autenticidad de las virtudes adquiridas por la persona. Las personas sin verdaderas virtudes abandonan todo, terminan escapándose. Se cansan de actuar.

23. La educación por lo tanto debe enseñar a ser mejor, bueno, virtuoso, maduro y no quedarse en un sistema de cumplidos para quedar bien, o en tener una actuación acertada para sacar las cosas adelante.

Esperamos sus comentarios

Atentamente
P. Manuel Tamayo

martes, marzo 25, 2008

¿Es pecado tomar licor?

1. Es una pregunta que nos hemos hecho todos en algún momento de nuestra vida: ¿Es malo tomar? ¿Hasta qué punto está bien una celebración con los amigos?

2. La pregunta obedece a que la conciencia algo nos está reclamando, al menos los criterios elementales para tener una claridad sobre el tema y poder actuar con corrección en las reuniones sociales.

3. Tenemos que admitir, por lo que vemos en la sociedad, que en este punto hay muchos errores que se deben corregir. La balanza de los errores se inclina más por el lado del permisivismo y la conciencia de que “no pasa nada” que por el lado de los que condenan el licor como algo negativo que se debería erradicar de la sociedad.

4. Antes de hacer un pequeño análisis sobre la moralidad del tema, veamos que es lo que está ocurriendo en nuestra sociedad.

1. Victor Andrés Belaunde al hacer un análisis de nuestra sociedad decía que el Perú era un país donde predominaban las procesiones, los desfiles, los discursos y también los borrachos.

2. La única “diversión” de muchos pueblos (en los fines de semana y días de fiesta) es la de libar licor hasta la borrachera. Esta costumbre está extendida también en muchos ambientes de las grandes ciudades.

3. Al día siguiente de la Semana Santa algunos titulares de los periódicos anunciaban que la causa principal de los accidentes de tránsito en esos días había sido el licor. Y era por contraste la Semana Santa (fechas para la ecuanimidad, sobriedad y reflexión).

4. Todos conocemos muchas familias que se han roto por causa del licor y otras que viven la angustia de tener una persona que se emborracha y empieza a maltratar a todos.

5. Algunas veces en la vida he tenido que ayudar y acompañar al psiquiatra con relativa frecuencia a personas buenísimas que sufrían el problema del alcoholismo. Ahora han recuperado pero deben tomar fármacos de por vida.

6. En los fines de semana vemos que la gente joven (incluidas las mujeres) no tienen límites en el consumo de licor. Se ven escenas desagradables que dan mucha pena.

¿Qué se puede hacer?

1. Algunos dicen que así es la vida, que no pasa nada cuando se tienen unos tragos encima y que forma parte de la diversión de la gente.

2. Muchos hacen alabanzas a los tragos y a los distintos licores e incluso piensan que es una virtud el saber tomar para participar y estar a tono en las distintas reuniones sociales.

3. He visto también consumir licor y llegar hasta la borrachera en las reuniones de algunos colegios cuando acuden, por alguna fiesta, toda la familia.

4. A muchos les gusta, como un detalle de cortesía, invitar a tomar y a seguir tomando más para contentar a la gente y a otros aceptar las invitaciones, porque piensan que así quedan muy bien con todos.

5. He oído decir en un discurso, como si fuera un hecho ejemplar: “yo solo me emborracho con mis amigos” y también he visto padres de familia que se han emborrachado con sus hijos para ser ellos los primeros.

6. Por otro lado hay gente que condena el licor y ve como algo muy malo que alguien tome. (hoy parece que han perdido la batalla y la mayoría se ríe de ellos).


Algunos criterios a tener en cuenta

1. Realmente se están destrozando muchas vidas con los excesos de licor.

2. El relativismo y la permisividad de hoy no ayudan en nada para corregir los excesos.

3. Es necesario educar a los niños desde pequeños haciéndoles ver lo dañino que es emborracharse, (campañas de educación).

4. Explicar bien las virtudes de la sobriedad y la templanza. La virtud está más cerca del que toma menos, no al revés.

5. Aunque puede haber una cultura que distinga bien los buenos licores, hoy no es conveniente hacer exaltaciones y provocar el consumo de bebidas alcohólicas como algo necesario para tener un cierto nivel social.

6. Si se sacan bebidas alcohólicas para una celebración se deben sacar también, al mismo tiempo, jugos o gaseosas, para que la gente se sirva lo que desee, sin hacer comentarios al respecto.

7. La antigua idea de que se es más hombre o que se tiene más categoría humana porque se toma licor, no solamente está pasada de moda, sino que es falsa.

8. Los vinos y los licores pueden acompañar las celebraciones pero no hay que “disfrutar” tanto con ellos como si se tratara de algo que tiene muchísimo valor. Una persona virtuosa toma un poco y no suele hacer comentarios de exultación.

Agradecería sus comentarios

P. MANUEL TAMAYO

martes, diciembre 18, 2007

FELIZ NAVIDAD

EL VALOR REAL DE LOS REGALOS

Las personas que se aman se regalan cosas. El regalo es una manifestación tradicional del amor humano. Solemos recibir regalos en los cumpleaños, en las Navidades, cuando hemos sido agraciados con alguna distinción o simplemente cuando alguien, por algún motivo, nos quiere demostrar su estima.

También se regalan cosas porque así está establecido que se haga en determinadas ocasiones (matrimonios, aniversarios, etc.) Hay regalos que no parten del corazón del donante sino que proceden de la formalidad de las costumbres. Se reciben con los protocolos establecidos para el agradecimiento que corresponde, y así todos, aparentemente, quedamos bien.

Lamentablemente, existen también los regalos que se hacen para obtener algún beneficio personal de alguna persona importante o influyente. En otras ocasiones son los Jefes los que dan a entender que se les debería regalar algo si se quiere obtener de ellos algún privilegio o preferencia en los ámbitos donde se desempeñan. Sucede lo mismo con las invitaciones que se hacen con segunda intención. Nuestra sociedad está llena de esas manifestaciones de los que buscan medrar para obtener alguna prebenda y así la sinceridad y a la honradez parece que se alejan, poco a poco, en las relaciones humanas.

En este mundo lleno de artilugios (tarjetas, cumplidos, homenajes, premiaciones), donde la obsequiosidad está a la orden del día, encontramos también, gracias a Dios, manifestaciones sinceras de generosidad y gratitud. Personas, que sin buscar nada para ellas, se acercan a los demás con un cariño sincero, para alcanzarles lo que necesitan. Lo primero que entregan es el amor que llevan dentro, que es, por cierto, el regalo más valioso. No es el simple afecto sensible y sentimental, sino algo de mucha más categoría (la entrega de un bien para la mejora personal) que debería recibirse con una profunda gratitud.

Cuando el regalo procede de alguien que nos quiere bien, lo valoramos más y lo cuidamos con especial esmero. Tiene para nosotros un valor especial, ya que ha sido escogido pensando en nuestro bien y en nuestra felicidad.

La Sagrada Escritura nos enseña que “es mejor dar que recibir” (Act, XX,35). Efectivamente uno disfruta cuando aprende a dar algo valioso sin escatimar y sin buscar recompensa. En la vida son muchas las oportunidades que tenemos para ser generosos y dar cosas que valgan la pena. Es una dicha grande poder hacer esos regalos que llegan al fondo del alma y convierten a las personas.

La persona generosa vive siempre feliz. Es que la virtud de la generosidad tiene un efecto unificador. Establece un vínculo entre el donante y el que recibe el regalo. El donante se enriquece cuando da, porque disfruta del bien que puede hacer con su regalo, buscando la felicidad de la persona que ayuda. El que recibe el regalo al sentirse abrumado, con esas benevolencias inmerecidas, quisiera corresponder de la misma manera: “Amor con Amor se paga” El amor que surge de esa relación es un cimiento fuerte para la perseverancia en el buen camino. Nos ayudamos a llegar.

No está de más advertir que la felicidad no sólo se consigue con los regalos y los deseos de bien. La felicidad será consecuencia de la lucha y el esfuerzo por ser fieles al buen camino.

Cada uno es responsable de su propio camino y de su felicidad.

Los regalos valiosos, que son un estímulo y nos ayudan a luchar, proceden de esas personas que nos dan: buen ejemplo, consejos acertados, el apretón manos que anima, el aliento para seguir luchando y una sonrisa alegre llena de optimismo que ilumina el camino y nos hace pregustar el agradable sabor del triunfo.

MANUEL TAMAYO.

Siempre se espera la Navidad con alegría por el Nacimiento del Niño Dios en la tierra y por todo lo que ha traído y trae para que los hombres seamos felices. Es la fiesta que nos hace pensar en los regalos que recibimos y que debemos hacer. Nos alegra mucho ver a los niños disfrutar con los regalos que reciben y a los os contentos por estar cerca de sus seres queridos en el ambiente familiar de la Navidad.

Los ambientes los creamos los seres humanos con nuestras conductas. Todo depende de cómo nos encontremos cada año y de las disposiciones que tengamos para tener iniciativas que alegren la vida de los demás. Es normal que a estas alturas de diciembre estemos pensando qué podemos regalar y cómo viviremos esos días de fiesta.